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MIFID

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Directiva europea sobre Mercados de Instrumentos Financieros

INFORMACIÓN A CLIENTES RELATIVA A DIRECTIVA MIFID

QUÉ ES MiFID II Y QUÉ SUPONE   

En enero de 2018 entró en vigor la nueva Directiva europea sobre Mercados de Instrumentos Financieros conocida como MiFID II (Markets in Financial Instruments Directive), cuyo principal objetivo es mejorar el servicio prestado por las entidades financieras europeas para garantizar la transparencia y la protección de los inversores, con normas de conducta reforzadas y nuevas medidas para evitar conflictos de interés, creando un marco homogéneo en la Unión Europea en materia de servicios de inversión que mejore la eficacia e integración de los mercados financieros.

La Directiva MiFID II establece un elevado estándar de transparencia, incluyendo estrictas obligaciones en materia de información precontractual y postcontractual, controles de conveniencia e idoneidad de las inversiones, ejecución de órdenes, incentivos y gestión de conflictos de interés, entre otras medidas.

CLASIFICACIÓN DE CLIENTES: MINORISTA, PROFESIONAL Y CONTRAPARTE ELEGIBLE   

Las entidades financieras, con el objetivo de ofrecer a los clientes un nivel de información y protección adecuado a su naturaleza y a sus circunstancias particulares, deben clasificar a sus clientes como:

  • Contrapartes elegibles: Se aplica a inversores institucionales.
  • Profesionales: La propia directiva define qué clientes pueden ser clasificados como profesionales. Se les supone experiencia, conocimientos y cualificación necesarios para tomar sus propias decisiones de inversión y valorar sus riesgos, por lo que se flexibiliza la contratación, otorgando al cliente menos mecanismos de protección.
  • Minoristas: Son clientes minoristas todas las personas físicas y aquellas jurídicas que, de acuerdo con la directiva, no puedan ser consideradas como profesionales o contrapartes elegibles.

La Directiva prevé el derecho del cliente a solicitar un cambio de clasificación en los casos en los que se cumplan determinados requisitos.

SERVICIOS DE INVERSIÓN

La normativa MiFID resulta de aplicación en el ámbito de la prestación de los siguientes servicios de inversión:

  • recepción, transmisión y ejecución de órdenes en relación con uno o más instrumentos financieros
  • ejecución de órdenes
  • gestión discrecional de carteras de inversión
  • administración y custodia de instrumentos financieros por cuenta de clientes
  • asesoramiento en materia de inversión

PRODUCTOS CUBIERTOS Y SU CLASIFICACIÓN

Los instrumentos financieros se clasifican, a efectos MiFID, en complejos y no complejos. La complejidad no depende del riesgo, sino que está en función de la dificultad de comprensión por parte de los clientes.

Los productos MiFID no complejos son instrumentos simples, líquidos y transparentes cuyas características y riesgos pueden ser entendidos con facilidad por los clientes minoristas. Son instrumentos financieros no complejos los fondos de inversión armonizados no garantizados, las acciones cotizadas, y los instrumentos del mercado monetario, obligaciones u otras formas de deuda titulizada (siempre y cuando no incluyan derivados).

Son productos MiFID complejos aquellos instrumentos financieros que incorporan un derivado implícito o estructuras que hacen difícil para el inversor entender el riesgo asociado al producto. Son instrumentos financieros complejos, entre otros, las participaciones preferentes, los bonos convertibles/canjeables, los depósitos estructurados, los fondos de inversión garantizados y los productos derivados en todas sus variantes, incluyendo estructurados sin garantía de capital, operaciones sobre tipo de interés, seguros de cambio, warrants, etc…

Condiciones Generales – resumen
Con el fin de proporcionar a sus clientes un documento marco que recoja las obligaciones que afectan a las entidades del Grupo legalmente habilitadas para la prestación de servicios de inversión (Banco Santander S.A.), se han elaborado las ‘Condiciones Generales para la prestación de servicios de inversión’, en las que se detallan los derechos de los que gozan sus clientes minoristas y profesionales, así como las normas de conducta y criterios generales que regirán en la prestación de servicios de inversión y servicios auxiliares.

Los principales epígrafes de las citadas Condiciones Generales se resumen en:

1. Régimen de clasificación de clientes, con detalle de las tres posibles categorías de clientes (minoristas, profesionales y contrapartes elegibles), así como de la posibilidad, cumpliendo ciertos requisitos, de solicitar cambios en la clasificación asignada.
2. Evaluación de conveniencia e idoneidad: recoge el compromiso de evaluar los conocimientos y experiencia inversora del cliente minorista, valorando su capacidad para comprender los hipotéticos riesgos implícitos en los instrumentos financieros. En el caso de prestación de servicios de gestión discrecional de carteras o asesoramiento en materia de inversión, el compromiso se extiende a la valoración de la adecuación a los objetivos de inversión y la situación financiera del cliente minorista o profesional.
3. Derechos de información del cliente: en este epígrafe se ofrece al cliente información sobre las entidades del Grupo, y se detallan exhaustivamente los derechos de información que asisten a los clientes en diversas materias, tales como la gestión de conflictos de interés, la salvaguarda de instrumentos financieros, la ejecución de órdenes, la información sobre naturaleza y riesgos de los instrumentos financieros, los costes y gastos, los incentivos, etc.
4. Información detallada sobre todos los servicios de inversión prestados por las entidades del Grupo legalmente habilitadas para ello.
5. Derechos de información previos y posteriores a la prestación del servicio: contenido y periodicidad de la información a enviar a los clientes en función del servicio de inversión prestado.
6. Responsabilidad de las Entidades del Grupo por perjuicios causados al cliente por el incumplimiento de sus obligaciones derivadas de las propias Condiciones Generales o por actuaciones dolosas o negligentes, y siempre que los incumplimientos no se deban a problemas no imputables a dichas Entidades.
7. Servicio de atención al cliente: dirección postal y electrónica del servicio de las entidades del Grupo.
8. Política de gestión de conflictos de interés.
9. Política de ejecución de órdenes.

TEST DE CONVENIENCIA

La evaluación de conveniencia permite a las entidades obtener, con carácter previo, la información necesaria para determinar si el cliente minorista tiene la experiencia inversora y los conocimientos necesarios para comprender los riesgos que conllevan los distintos tipos de instrumentos financieros.

TEST DE IDONEIDAD

Con anterioridad a la prestación de los servicios de gestión de carteras y asesoramiento en materia de inversión, las entidades deben obtener del cliente información detallada sobre su perfil inversor y circunstancias personales. Esta información les permitirá evaluar la adecuación de las operaciones recomendadas o de la composición de la cartera gestionada.
Con este propósito se realiza la evaluación de idoneidad mediante un test en el cual el cliente facilita información relativa a sus objetivos de inversión, sus conocimientos y experiencia inversora, y su situación y/o capacidad financiera para hacer frente a los riesgos de la inversión.

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